Editorial Zech  

 Home

 LIBROS
 Catálogo editorial

 BÜCHER
 
Verlagsprogramm

 BOOKS
 Publisher's catalogue

 Autores

 Prensa · Press ·
 Presse


 Pedido · Order ·  Bestellung

 Impressum
 Links

 

     

 

 

Última revisión: 15 de julio de 2010

 Bajo el Drago

El

El drago, símbolo de las islas Canarias, es el tronco secular por el que se enredan, cual hiedra, los mitos, leyendas y tradiciones.

Horst Uden, el viejo trotamundos, a través de su libro nos da a conocer esas viejas leyendas, que por narraciones transferidas de generación en generación a través de los siglos él ha recogido: historias de penas y luchas, de amor y muerte, de humor y de tragedia, conduciéndonos a través de los tiempos desde la mitología griega al período de la conquista española, desde el mundo aborigen hasta nuestros días.

26 historias y leyendas bellamente relatadas por la pluma de un verdadero maestro. Del autor de “El rey de Taoro”

Horst Uden: Bajo el drago. Leyendas y tradiciones de las islas Canarias. 208 págs., Editorial Zech, Tenerife 2010, ISBN 978-84-933108-3-7, 12,80 euros

 

 Muestra de lectura: "Bajo el drago"

 

Tumulto en La Antigua

(pág. 160s)

 

Un velero nos había llevado hasta el Puerto de Cabras. Nos encontrábamos en el puerto mi mujer y yo, y estábamos pensando cómo llegaríamos mejor a La Antigua, situada en la prolongada altiplanicie del centro de la isla.

«Naturalmente, en caballería», dijo Lotte, «pronto encontraremos un par de mulas».

Apareció entonces un hombre montado en un pequeño burro de pelo gris plateado. Delante de nosotros se apeó, se quitó, saludando, el sombrero de ala ancha y ofreció sus servicios.

Mientras Lotte acariciaba al burro y yo hablaba con su dueño respecto al camino y las cosas dignas de verse, sin descuidar la cuestión del precio, dobló la esquina un indígena tostado por el sol. Llevaba sujeto de una cadena oxidada un camello de patas largas, que lo seguía de buen grado.

Se detuvo junto al hombre del burro y escuchó en silencio durante un rato nuestra conversación. Después sacudió la cabeza en señal de desaprobación de que aquel «mister», en su incomprensión, pretendiese alquilar un asno.

«Vuestra merced parece no llevar mucho tiempo en este país», comentó con ligero acento de pesar en la voz, «y no conoce, por lo tanto, la diferencia entre un burro y un camello. Y, sin embargo, salta ella a la vista. Una ojeada a mi fiel ‹Mifalla› basta para desechar el último escrúpulo. Es el mejor camello que hay en toda la región y el único que tiene una montura inglesa. Al lado izquierdo se sienta vuestra merced y en el lado derecho, la señorita. Yo me instalo delante, junto a la giba. Y aquí está el anillo de hierro para sujetarlo cuando el animal se excita y comienza a balancearse. Marcha al aire que vuestra merced desee. Solo necesito darle un palo fuerte para que salga corriendo como viento de tormenta, si el piso está seco. Pero si está húmedo, resbala y cae violentamente. Si le grito ‹¡reee, reee!›, se pone en marcha. Pero si digo ‹¡tuche!›, se arrodilla y se echa. Tan pronto como vuestra merced se siente en la silla, se pone de pie con alegre bramido y puede comenzar el viaje. Además, es tan fuerte como Sansón, aunque parezcan de ratón sus orejas, por lo pequeñas.

»¡Qué decir, en cambio, de un miserable asno!», prosiguió, señalando compasivo al animal gris. «En primer lugar, está expuesto vuestra merced a que sus pies, en ocasiones, rocen con el suelo y se lastimen con las rocas puntiagudas. A esto hay que añadir los gritos sempiternos del arriero, pues sin gritos y palos no marcha. También hay que darle constantemente con la punta del palo en los ijares, pues si no, no anda. Y si se olvida vuestra merced de mover las piernas y darle con los talones en la panza, no avanza un paso más».

El indígena me convenció. Alquilamos el camello...

 

(Horst Uden) 

 

© Editorial Zech · Carretera Vieja, 40 · E-38390 Santa Úrsula · Santa Cruz de Tenerife · España
Tlf./Fax: +34 922 302596 · E-Mail: info(A)editorial-zech.com